Reformas que ahorran tiempo y costes

Reformas que ahorran tiempo y costes

06 / 11 / 2018
A la hora de hacer una obra en casa no solo hay que calcular el precio de los materiales, sino que el tiempo de colocación puede elevar el presupuesto.

 

Que el presupuesto de la reforma de la vivienda no se dispare depende de lo que cueste el azulejo, el sanitario o la pintura, pero también del tiempo que dura la obra. Hay materiales que, aunque sean más caros, pueden suponer un ahorro en horas y días de trabajo. Y eso se nota en una rebaja del coste de mano de obra, que repercute en el presupuesto al cliente final.

 

Los materiales que ofrecen ahorro en tiempo de instalación son aquellos que se han terminado en fábrica y que no requieren de un remate en obra. Este ahorro en tiempo también se traduce en ahorro en costes.

 

Además, hay que tener en cuenta que no hay materiales malos, lo que se produce con frecuencia es un uso inadecuado de ellos.

 

En el mundo de los prefabricados el rey es la placa de yeso laminado (más conocida por su nombre comercial, Pladur), la alternativa más habitual a la tradicional pared de ladrillo.

 

Levantar una pared de placa de yeso supone un par de días, frente a cinco jornadas de una pared de ladrillo, que necesita enfoscado y un tiempo de secado. El precio del ladrillo es menor, pero si se tiene en cuenta la mano de obra y el mayor consumo de tiempo, la factura acaba equiparándose.

 

Entre sus ventajas está el rápido montaje y limpieza, y que mantiene controles de calidad desde fábrica si se compara con el ladrillo tradicional. Además, las instalaciones de fontanería y electricidad son más accesibles.

 

¿Argumentos en contra? El anclaje de muebles y decoración es más complicado, y en algunos casos, el aislante térmico es peor. Pero también en este aspecto se innova y ya es posible afianzar con tacos especiales, que soportan al menos 23 kilos de peso, sin olvidar que son estructuras que permiten su retirada posterior con menos molestias que un muro tradicional.

 

La pintura también permite ahorrar tiempo, aunque su precio sea más alto. “La diferencia de calidades es abismal, y se nota a la hora de tener que dar más manos de pintura y, en consecuencia, más horas de trabajo y días de secado, o el empleo de la fibra de carbono como alternativa a la demolición y nueva construcción para reforzar estructuras, una alternativa más veloz que recorta tiempo.

 

A la hora de elegir materiales, el mercado ofrece acabados similares a los nobles, pero a un precio más asequible. Esto es posible gracias a las mejoras en impresión láser sobre superficies más económicas como porcelánicos, laminados y otros sintéticos.

 

En el caso de los suelos, la terminación en fábrica permite que tengan un sistema de colocación hasta un 30% más rápido. Las piezas se instalan con un sistema de clic. El ahorro se puede cifrar en la cantidad de metros cuadrados que puede colocar un profesional por jornada laboral y “de aquí sale el coste por metro cuadrado de la colocación. 

 

El coste es importante para el cliente, por lo que exige cada vez más un material que cumpla con estas tres exigencias: estética, prestaciones y coste.