La construcción recupera energía

La construcción recupera energía

23 / 10 / 2018
La descarbonización y las políticas para combatir el cambio climático abren oportunidades para el sector, que mejora gracias a la vivienda - Las nuevas tecnologías impregnan todas las fases del negocio: desde el uso de drones en las obras a la comercialización con métodos de realidad virtual.

 

El sector constructor viene de una crisis durísima que destruyó actividad y empleo masivamente y a la que han sobrevivido aquellas empresas que, además de fortaleza financiera, tuvieron la visión y la oportunidad de adaptarse a las transformaciones del mercado. Las más recientes hablan de una competencia creciente, de cambios tecnológicos de alcance o del impacto de la transición energética.

 

La calidad es el camino para conectarse a esa recuperación y a un futuro en el que cobrarán mucho protagonismo la eficiencia en el uso de la energía y las regulaciones contra el cambio climático.

 

El mercado está difícil; la demografía a la baja es desfavorable porque reduce la formación de hogares y la demanda; la competencia es feroz, más con la aparición de nuevos actores como las inmobiliarias de los bancos, que disponen de ingentes paquetes de viviendas. Está también el alto nivel de exigencia de los clientes "cada vez mejor informados" por lo que la forma de adaptarse es apostar por la calidad.

 

La revolución tecnológica impregna todas las fases de la actividad, se están utilizando ya procedimientos de realidad virtual para comercializar las viviendas y se trabaja en tecnología de realidad aumentada.

 

La digitalización de la construcción es uno de los principales desafíos; estamos ante el uso de drones y de la impresión 3G.

 

El proceso de descarbonización y las políticas para reducir las emisiones de CO2 y aumentar la eficiencia energética son claves para el futuro del sector. Emergen así actividades como la edificación de viviendas con consumos energéticos casi nulos.

 

Las empresas no se dedican a hacer simplemente obras, sino que asesoran al cliente desde el punto de vista técnico, económico, fiscal... La alta especialización y cualificación que requieren las técnicas constructivas que utiliza han llevado a las empresas a reducir lo más posible la subcontratación y a ejecutar las obras principalmente con plantilla propia.

 

El cambio de paradigma es diáfano también en el terreno de la financiación de las promociones. Al contrario que antes de la crisis, el apoyo bancario no se consigue de forma automática; se necesita tener vendido sobre plano al menos el 50% de las viviendas.

 

En la capital de España, epicentro junto a Barcelona y otras grandes ciudades del despegue de los precios inmobiliarios, el dinamismo del mercado amplifica nuevos problemas que también ha comenzado a notar con el repunte de la construcción.

 

A consecuencia de la crisis, muchos profesionales se movieron hacia otros sectores en busca de empleo; ahora, conseguir en Madrid cuadrillas de trabajadores para ciertos trabajos resulta casi dramático.