La Importancia de la tecnología en la construcción para un crecimiento sostenible

La Importancia de la tecnología en la construcción para un crecimiento sostenible

23 / 11 / 2016
El I+D+I en la construcción se presenta como clave para poder crecer de forma continuado y general valor añadido a la economía a medio-largo plazo. Debemos de aprender de los errores para no volver a caer en la especulación y en las burbujas inmobiliarias.

Era de esperar, lamentablemente, que el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008 provocara la desaparición de una parte sustancial del titubeante tejido de I+D+i surgido a la sombra del ladrillo. La voracidad especulativa no tenía tiempo para aguardar a la generación de una base de conocimiento sostenible, sin la que la semilla de la innovación acaba agostándose. Se enterraron miles de millones de euros en promociones inmobiliarias, bien lo sabemos quienes lo vivimos de cerca, pero no se afianzó una industria innovadora a medio plazo, caeyendo en picado en lo más profundo de la burbuja inmobiliaria de construcción sin control.

España atrajo inversión para un sector estratégico en la economía y no le sirvió para abandonar el lugar de la irrelevancia en obra residencial, a diferencia de lo que hicieron otros sectores mucho más exigentes consigo mismos como la obra pública y turismo.

Territorios como los Emiratos Árabes, que también se han entregado al gasto desorbitado en el sector inmobiliario, sí dan muestras en cambio de querer que la corriente de inversión en ladrillo no pase sin dejar huella, gracias a las grandes inversdiones en I+D que han ido efectuando a lo largo de los años y crear así una gran cadena de valor añadido y sostenible con el paso del tiempo.

Convendría no repetir errores cuando se empiezan a sentir los primeros síntomas de reactivación del sector inmobiliario en nuestro país (Aumento de crecimiento a partir de 2017). La vivienda no puede resurgir a espaldas de la innovación. En realidad, no se puede permitir siquiera el lujo de pretenderlo, porque la transformación tecnológica ha introducido un factor que empieza a ser más valioso que el suelo en la toma de decisiones de los inversores: los datos. La calidad del aire y otros indicadores meteorológicos decantarán el valor del metro cuadrado en las ciudades inteligentes del futuro, por encima incluso de la ubicación. IBM reveló recientemente que el objetivo de la multimillonaria compra de The Weather Company es lanzar un servicio de datos meteorológicos hiperlocalizados para empresas.

Fenómenos inmobiliarios norteamericanos como VTS y Hightower están ubicando en la nube su exclusiva cartera para que los agentes y las startup promuevan negocios con ella. Es algo parecido a lo que hace el sector financiero con su legacy. La economía colaborativa irrumpe.

El ladrillo, como sucede con otros productos de la economía que parecían demasiado pesados para volatilizarse en el mundo digital, se convertirá en una utility, y el verdadero valor añadido se encontrará en todos los tramos de la cadena anteriores a los trabajos de la excavadora. Se trata de no perder de nuevo el tren.