La construcción de viviendas en Galicia crece al mejor ritmo desde 2012

La construcción de viviendas en Galicia crece al mejor ritmo desde 2012

17 / 03 / 2017
Las más de 1.000 autorizaciones de 2016 suponen un 8% más que el ejercicio anterior, aunque están muy lejos de las más de 8.000 registradas en pleno "boom" del ladrillo.

El sector de la construcción de viviendas en Galicia se recupera aunque a un ritmo que todavía está muy lejos del conseguido en pleno boom del ladrillo. Las constructoras cerraron el año pasado con un total de 1.027 visados para edificar viviendas nuevas en la comunidad, el mayor volumen desde 2012. O lo que es lo mismo, los colegios de arquitectos técnicos concedieron una media de 85 autorizaciones cada mes, un 8,2% más que el ejercicio anterior pero todavía un 21% menos que hace cinco años.

 

Pese a haber aumentado la demanda de pisos a estrenar, la cifra de permisos otorgados en 2016 es raquítico comparado con los 8.825 visados concedidos en la comunidad en 2006, año que batió el récord de autorizaciones de vivienda nueva. 

 

Y ya por encima de las construcciones de pisos a estrenar, están las demandas de las empresas para acometer reformas de pisos. Hasta un total de 1.107 se tramitaron el año pasado en Galicia, el mejor balance de los últimos tres años y que supone casi un 8% más que los visados de obra nueva. 2014 marcó un punto de inflexión en la comunidad. Desde entonces se acometen más reformas o ampliaciones de inmuebles en Galicia que autorizaciones se dan para construir nuevos pisos. 


Aunque el número de visados para construir vivienda el año pasado es raquítico, certifica que, tras tocar suelo, el mercado inmobiliario comienza a prepararse para un nuevo ciclo expansivo. Son todavía la octava parte de los 8.800 visados de obra nueva otorgados en pleno boom del ladrillo. Desde entonces, el volumen de autorizaciones por parte de los colegios de arquitectos en la comunidad cayeron año tras año.

De los casi 6.600 permisos otorgados en 2007 se pasó a apenas 4.600 del ejercicio siguiente, hasta caer más de la mitad al año siguiente (2.075). Y por primera vez desde 2012, el año pasado se consiguió superar la barrera de los mil visados de vivienda nueva en Galicia, que tocó suelo en 2014 con tan solo 784 permisos para construcción de pisos. 


El grueso de las autorizaciones en la comunidad se centra en las viviendas unifamiliares, con un total de 961 visados (un 8,3% más que el ejercicio anterior). Los visados para bloques también experimentaron un aumento en 2016, aunque el número es mucho más reducido: un total de 66, casi un 12% más que los 59 registrados el ejercicio anterior. 

En el conjunto del país, el sector del ladrillo se recupera a un ritmo mayor que en el caso de la comunidad gallega. El repunte de los visados de obra nueva en España el año pasado alcanzó el 16%, casi el doble que en Galicia. Hasta un total de 19.801 autorizaciones para construir viviendas fueron otorgadas el año pasado, el volumen más acto desde 2011. Entonces se concedieron más de 23.000. Un cifra que sin embargo sigue muy por debajo de las 227.000 que se aprobaron en 2005. El mayor desplome a nivel nacional se produjo en 2008, con menos de 66.000 visados de vivienda nueva. Y fue desde 2012 cuando las autorizaciones en el conjunto del país no volvieron a rebasar las 20.000, moviéndose entre las más de 19.000 del año pasado y las poco más de 13.000 de 2014.

Inversión del sector 


Más de 193 millones de euros. Es el presupuesto que manejaron las constructoras gallegas para la ejecución de viviendas en la comunidad el año pasado. Se trata del importe más elevado desde 2012, ejercicio en que se rebasaron los 212 millones.

 El desembolso acometido en 2016 supone 37,8 millones más que el ejercicio anterior, lo que se traduce en un repunte del 24%. Pero estas cifras están muy por debajo de los máximos alcanzados en 2006 por los promotores gallegos, con un presupuesto de 2.800 millones de euros.