El sector gallego del granito aplasta la crisis con un bum de exportaciones

El sector gallego del granito aplasta la crisis con un bum de exportaciones

12 / 12 / 2016
El sector gallego del granito vuelve a dar señales de fortaleza. Ya el 2015 fue un buen año, el mejor desde la crisis de la construcción que dejó por el camino a muchas empresas y un 40 % del volumen de negocio. Crece un 7 % en el 2016, y prevé un gran repunte del negocio en los EE. UU. de Trump

El sector gallego del granito vuelve a dar señales de fortaleza. Ya el 2015 fue un buen año, el mejor desde la crisis de la construcción que dejó por el camino a muchas empresas y un 40 % del volumen de negocio.

Nada volverá a ser como antes, pero las cosas vuelven a marchar, no en España, en donde la recuperación todavía no ha llegado a la promoción de obra nueva (ni pública, ni privada), pero sí en el mercado extranjero, en donde los graniteros gallegos son unos verdaderos pesos pesados.

A menos de un mes para cerrar el ejercicio, el balance es favorable. Galicia es la región líder del sector en España, con un 85 % de la producción total, y seguirá siéndolo. Si el año pasado la facturación creció un 15 % en relación con el ejercicio anterior, hasta alcanzar los 242 millones de euros, las previsiones apuntan a un incremento de entre el 5 y 7 % del negocio internacional en el 2016; y a un repunte aún mayor en el 2017, con la mirada puesta en el plan de infraestructuras anunciado por Trump, el presidente electo de EE.UU. (uno de los principales mercados del sector), durante su campaña.

Las exportaciones de piedra han crecido tanto de en bruto como de elaborado, en gran medida debido a la reorientación estratégica de las empresas hacia nuevos mercados. La provincia de Pontevedra concentra el 97 % de las ventas al extranjero, con Turquía como principal destinatario, seguido de Estados Unidos, Marruecos y Francia.

 En volumen, la industria gallega es la segunda más importante de Europa (tras Italia) y la quinta del mundo. Compite con grandes países, como China, India o Brasil. Teniendo en cuenta la capacidad de Galicia, la comunidad aparece por delante de potencias como Sudáfrica o Portugal.

Galicia cuenta con una materia prima de calidad reconocida internacionalmente. Tanto es el prestigio de la piedra que se extrae de las canteras autóctonas que incluso los chinos, toda una potencia en el sector, comercializan una variedad propia que la imita y a la que han denominado pink porriño, en clara referencia al prestigioso granito rosa de O porriño.

Fuentes del sector explican que la clave del éxito de este material rosado es, a diferencia de lo que ocurre con otras piedras, su homogeneidad, una cualidad muy difícil de encontrar en otras partes del mundo. Eso lo hace particularmente atractivo a la hora de abordar grandes proyectos, sobre todo de obra pública, como pueden ser aeropuertos, estaciones o museos, en los que se necesitan grandes cantidades de materia prima. Un segundo aliciente es que tiene un precio muy competitivo.

Hay que aclarar que el granito ya no sale solamente de las canteras gallegas, sino que en ellas también se trata la piedra importada de otros países y se prepara para su uso como material de construcción en todo el mundo.

Pese a los buenos resultados queda mucho por hacer, como recuperar el empleo. En sus mejores momentos, el sector llegó a tener 6.000 trabajadores; hoy ronda los 4.000, es decir, perdió un tercio de los puestos.